Lleva desde el viernes sin parar de llover. Pero bueno, os voy a contar un poquillo lo que he hecho durante estos días...
El miércoles me invitó Camino a comer. Preparó pollo a la nata pero esta vez sin horno, y unas patatas fritas. Y estuvimos contándonos la vida y preparando la inauguración de la terraza del Palacete. Lo mejor de todo es que me tocó prepararla a mí sin comerlo ni beberlo, pero bueno, me lo pasé bastante bien robando sombrillitas para los sex on the beach e hinchando globos. Pensé que cuando volvíeramos no quedaría ninguno, pero me equivoqué. Nos fuimos al Zero, porque había una exposición de los erasmus de Bellas Artes, y fuimos a verla por Estre, y de paso aprovechamos para tomar el aperitivo, y nos inflamos a postres: unas tartaletas con nutella y fresas... Estre me acompañó a casa para cambiarme y coger la bebida (que por cierto, casi se me olvida, aunque no hubiera pasado nada), y fuimos a coger el 15 en la parada de enfrente del Zero, donde por cierto, no aparecía el nombre de la parada de De Gasperi y tuve que llamar a Camino toda preocupada... Llegamos y empezamos con los Sex on the beach, con las patatillas y con las fotos, y la verdad es que me lo pasé genial. A eso de las 4 nos bajamos Estre y yo pensando que pasaría el primer tram, pero no había, así que fuimos andando por las vías y vimos que el 12 nos dejaba en Porta Nuova, así que lo cogimos. Al llegar allí estaba lleno de fauna, así que dije a Estre que me quedaba con ella pero que nos fuéramos a otra parada, y eso hicimos. Al final las dos llegamos a casa sanas y salvas.
El jueves habíamos quedado para ir a ver la Sábana Santa. Fue gracioso que Camino no había hecho la reserva definitiva, y Giacomo solo tenía reserva para dos. Pero con decirles a los de la organización que éramos "sus amigos españoles, y que habíamos ido solo para verla" nos dieron la reserva de una tal Francesca, y entramos. Fueron 2 horas de espera, y total para verla durante 2 minutos. Y la verdad es que me esperaba algo más, no sé, está llena de rasguños, quemada... vamos, que no es algo que inspire confianza a la hora de arroparse... Después de eso fuimos a por un trozo de pizza y a comérnosla (bueno, cuando quisimos llegar ya no quedaba) en los Jardines Reales, y allí que nos echamos una siestecita al sol. Creo que esa fue la última vez que vimos el sol... Por la noche estaba invitada al cumple de Juana, pero había dormido 4 horas y la verdad es que lo que menos me apetecía era salir, así que me fui a casita.
El viernes por la mañana no hice nada. Por la tarde me fui a clase de Tecniche, después de pasar un rato intentando decidir entre esa y la de Cinema. En clase éramos 8, y fue lo de siempre, ver anuncios y luego algo de teoría. Volví a casa, hice la cena, me arreglé y había quedado con Eva a las 11 y media en el Lidl. Llegamos las dos a la vez, y a pesar de lo que habían dicho, de que a las 11 estarían allí, solo estaba Emanuele, un amigo de Jesús, y allí estuvimos esperando a que llegaran. Me bebí mis dos cervezas, y me había dado cuenta de que me había llevado la cámara pero sin tarjeta, así que me acompañó Sara a casa, cogimos mi otra cerveza y de paso nos decoramos el pelo con flores que cogimos en una plaza. Al ratillo de llegar entramos al Lapsus, y fue como cualquier otra noche en Lapsus, aunque nos fuimos un poco antes de que cerraran.
El sábado por la mañana me despertaron los de la manifestación del Primero de Mayo, así que me bajé a verla, a hacer fotos. Y sin duda lo mejor fue la parodia del Papa... Llamé a Camino para ir a Repubblica, y entre el lío de cambio de trayecto de los trams y demás, acabamos cogiendo el 15 en la parada del 16 de al lado de mi casa, y pensábamos que haría el trayecto del 16, pero nos acabó llevando hasta Regina Margherita, donde tuvimos que coger el 3 y en el que casi se pegan unos, aunque no entendimos bien por qué... Por fin llegamos a Repubblica, y nos dio la vena consumista. Aunque yo me siento orgullosa: por 12 euros compré un vestido de colegiala (lo sé, yo tampoco me lo creo), dos pares de medias y un pantalón corto... Y cuando íbamos a comprar algo de carne y estábamos viendo los zapatos, empezó a llover como si no costara. Cuando paró un poco fuimos a por la fruta, y volvió a empezar. Fue gracioso cuando nos refugiamos en el puesto de las alcachofas y pedimos a los del puesto de enfrente que nos pusieran unas berenjenas y unas patatas. Corrimos hasta la parada cargadas con las bolsas, y llegamos empapadas a casa. Preparé un poco de pasta para comer-merendar (eran cerca de las 6 de la tarde), y nos pusimos con el lambrusco y a probarnos todo lo que nos habíamos comprado... Y después, en pijama mientras se secaba su ropa, empezamos a enviar mensajes de voz por el msn a todo el mundo...
El domingo por la mañana tampoco hice nada, y por la tarde, como necesitaba despejarme, me fui a dar un paseo a pesar de la que estaba cayendo (esta vez sí llevé paraguas). Me encontré a Jesús y Andrea en Via Po, y después vino Sara, y me quedé con ellos mientras se tomaban un café y me contaban lo del Papa (porque el domingo estuvo aquí el Papa, y sí, preferí quedarme durmiendo antes que ir a verle). La verdad es que el paseo no tuvo el efecto que esperaba, y volví a casa con un poco de dolor de cabeza, así que no hice nada más en todo el día.
El lunes por la mañana pretendía ir a una clase nueva. Pero como diluviaba, opté por quedarme en la cama. A Linguaggio Televisivo sí que fui, aunque solo una hora, y después fuimos a tomar un café (bueno, yo no) y Camino y yo fuimos a por las sandalias al Pazzi Prezzi. Fue una completa depresión cuando no las tenían, y decidimos ir a otras tiendas. Al final lo único que cayó fueron unos pantalones cortos en el H&M, y después de salir de allí me vine para casa. Me puse a hacer un poco de ejercicio, a leer un rato, a cenar y a ver capítulos de Friends.
El martes por la mañana volvió a pasarme lo mismo con la clase de Nuovi Media. A las 2 tenía otra, y tampoco pensaba ir con la que estaba cayendo, pero hice caso a mi angelito y allá que fui. Menos mal, porque si llego a ir hoy hubiera sido para nada... Cuando salí me fui a por una calzone, porque no había comido, y a comprar al Lidl. Y más de lo mismo: un poco de ejercicio, leer, cenar y ver capítulos de Friends.
Y hoy... bueno, hoy también llovía, tampoco he ido. Pero he aprovechado el día resumiendo el libro de Visiva. Intento adelantar todo lo posible para no tener que hacer nada cuando tenga invasiones, que será a finales de mayo y principios de junio. Así que esa es la excusa que os doy para no actualizar esto tan a menudo como me gustaría. Ya sabéis, lo primero es lo primero...
El 3 de marzo compré billetes para irme a Madrid, y sólo se lo conté a tres personas: mis hermanos y Luis. A todos los demás quería darles una sorpresa. Y aunque casi no puedo ir por culpa de la nube de ceniza, al final mi vuelo fue el primero que salió. Llegué a Barajas a las 16.30 del jueves. Y una hora después llegó mi hermano Rober con Noe y Pau, mis sobrinas. El abrazo que me dieron fue increíble. Iba con miedo a que pasara como en navidades, que no se acordaran de mí y no me hicieran caso, pero eso no pasó esta vez. Fui todo el camino escuchándolas cantar y viéndolas bailar, se sabían todas las canciones!
Me dejaron en casa, y mientras venía la gente me puse a ver la tele. Fue muy graciosa la cara de mi padre cuando entró, refunfuñando creyendo que alguien se había dejado la tele puesta, y me vio ahí. Le dije "hola" y no reaccionaba, así que me levanté para darle uno de esos abrazos que tanto necesitaba. Tardó un rato en creérselo, y dice que hasta se planteó salir y volver a entrar para ver si era verdad. Mi abuelo tampoco se lo creía mucho...
El siguiente en llegar fue mi hermano Oscar. Igual. Le di un abrazo enorme, y me puse a ver el partido del Atleti con él hasta que mi padre me dio un toque. Era el aviso para esconderme y dar la sorpresa a mi madre. Cuando me avisaron salí y fui hasta la cocina: "hola mamá, ¿qué hay de cena? Más abrazos y más preguntarme qué hacía allí. Y sin saberlo, me hizo lo que más me apetecía de cenar: croquetas.
Hablando con Lore por msn tuve que disimular, y lo mismo con Carlos por tuenti. Decirles que llevaba todo el día leyéndome el libro de visiva para presentarme al examen del viernes, y que por eso me iba a dormir pronto, porque estaba reventada. Sólo la mitad de lo que les contaba era verdad...
El viernes por la mañana fui con mi madre a la compra, y a cortarme el pelo. También subí a ver a mi vecina Pauli. Por la tarde pretendía haber ido a ver a mi abuela antes de irme a la radio, pero no cuajó el plan. A cambio, me fui a ver a mi tía, y me tiré un buen rato hablando con mi prima Cris, a la que (creo que) convencí para venir a verme, y que me dio un muñeco pequeñito de Barrancas que llevo colgado en las llaves.
Volví a casa a darme una ducha, y me fui para la radio. Aunque me había dicho Luis que llegarían a las 8 y yo llegué a las 20.05, allí la única que estaba era Azu, que se sorprendió al verme. Cuando llegaron, entró delante Luis, que disimula muy mal: "Ah, ya está aquí Azucena López, y Anita González. Oh, Anita González, qué haces aquí?". La reacción de Dani fue graciosa: "Ah, Azu y Anita... ANITA?"
Y como sabía que Lore vendría, pero pensaba que llegaría más tarde, me puse a preparar la cámara para hacer una foto de la cara que ponía al verme. Y en esas llegó... Así que en vez de la foto, hubo más abrazos. Aunque no sé, por su parte creo que esperaba más sorpresa... El programa lo podéis oír en el post anterior, aunque supongo que no está de más volver a poner el enlace: http://hayalguienahi-radioritmo.blogspot.com/2010/04/programa-88-23-de-abril-de-2010-dejad.html. Y esta vez, las Pingüinerías son en directo!
Después de eso nos fuimos a cenar a la Brújula (o el Tirorí) y de allí íbamos a salir por Fuenlabrada, pero al único sitio que entramos estaba bastante muerto, así que nos fuimos a un sitio de salsa en Villapiojosa. Y tengo que reconocer que yo era algo reticente a ir allí, pero entre que el mojito estaba riquísimo y que hice amagos de bailar, me lo pasé bastante bien. Y ahora quiero apuntarme a clases de baile... Volví a casa a las 5 y cuarto, y por el camino fui hablando con Dani de su viaje a Turín (justo dentro de un mes).
El sábado me levanté prontillo, así que estuve todo el día cansada porque no dormí mucho. Me fui a ver a las niñas a la piscina, y a acompañar a mi padre a un recado. Llegamos a casa a comer, y estuve media tarde haciendo el vago hasta que mi vecina bajó a ponerme el pelo de color violín (aunque yo nunca he visto un violín morado).
Me di una ducha y fui con Lore a Aluche. Iba a dar la sorpresa a Carlos, y para eso me quedé con su amiga Raquel escondidas hasta que nos dieron un toque. Pensaba llegar y taparle los ojos, pero me vio antes de tiempo... Cenamos en un kebab en el que el camarero estaba en babia, y decidimos hacer un sinpa. El subidón de adrenalina fue brutal, aunque ahora tenemos que regalar un palestino a Carlos porque se dejó el suyo allí. Me fui con Lore hasta Fuenla en el búho, y allí cogí el metro a casa. Estaba cansada, y llegué a casa a eso de la 1 y media, sin saber qué planes tenía para el domingo por la mañana.
Al final los planes fueron quedar con Luis para despedirme, pero se le ocurrió que podía pasarme por clase y así ver a la gente el lunes. Por un momento me lo pensé, por eso de que aquí apenas voy a clase, y mucho menos si tengo que madrugar, y que allí no pintaba demasiado. Pero por ver a la gente, me decidí.
La tarde del domingo la dediqué a ir con las niñas al teatro, a ver Garbancito, donde niños y adultos hicimos de gallinas y de patos, y donde un par de críos se tuvieron que ir por los sustos que les dieron los gritos. Desde entonces, no me puedo quitar de la cabeza la cancioncilla: "Pachín, pachín, pachín, mucho cuidado con lo que hacéis. Pachín, pachín, pachín, a Garbancito no piséis..." Me despedí de las niñas, que esta vez no me hicieron mucho caso, y me llevó Rober a casa.
Creo que del que más me costó despedirme fue de Oscar, porque apenas le he visto y se fue el domingo. Y aunque bajé sólo para despedirme, acabé yéndome con mis padres a sacar a Kia y a tomarme un par de cañas.
No me acosté muy tarde, por eso de que el lunes madrugaría para ir a clase. Y cuando estábamos entrando fue cuando Luis me dijo que esa clase no era muy concurrida. De hecho, cuando entré los únicos interesantes eran Rache y Miguel. Y un poco más tarde llegó Jose. Con Rache hablé a través de notitas, y me propuso "una de nuestras clases de derecho del año pasado". Vamos, lo que viene siendo ir a tirarnos en el cesped, y no pude decir que no. Y un ratillo también se vinieron los tres. Y Luis aprovechó para despedirse rompiéndome mis vaqueros rotos...
Me fui a casa a eso de las 12 y pico, y estuve un rato con mi madre, comimos juntas y cuando ella se fue a trabajar me eché una siestecilla, de la que Carlos me despertó para ver cómo quedábamos. Fui a llevar a mi abuelo al parque, me di una ducha y me fui para el metro, que me estaba esperando allí. Dimos una vueltecilla y pasamos por el mercadona a buscar algo de merendar, y casi llegamos tarde a buscar a mi abuelo. Le dejamos en casa, y me fui a acompañar a Carlos al metro.
Pensaba que Lore pasaría por Móstoles para despedirse, pero los de su master se la liaron, así que me vine sin despedirme. También pensaba que quedaría con Rache para ir a tomar algo, pero su móvil se quedó sin batería, así que también me vine sin despedirme de ella.
Cené con mis padres, y no me fui muy tarde a dormir, porque mi vuelo salía hoy a las 6 y 25, así que he tenido que levantarme a eso de las 4. Me he despedido de mi madre, y mi padre me ha llevado al aeropuerto.
Y me he pasado la mitad del día durmiendo, o tirada. Luego he ido a comprar, y he quedado un ratillo con Eva, Sara y Andre. Y mañana más vale que haga buen tiempo, porque voy a comer al Valentino con Camino.Reconozco que si por mí fuera, me hubiera quedado allí un par de días más, pero ahora que estoy aquí, me apetece vivir la vida de aquí. Total, a esto le quedan unos meses, y el tiempo pasa volando. Habrá que aprovechar...
Ya os contaré la escapadita que he hecho este finde a Madrid, de momento lo que os puedo contar es que me presenté en la radio (ante la sorpresa de Azu, Dani y Lore, y la sorpresa (mal) fingida de Luis), y que tuve sección en directo, con melodía distinta a la habitual, y haciendo tanto el gamberro como lo hago siempre que voy. Y para que lo podáis comprobar por vosotros mismos, aquí os dejo el link: http://hayalguienahi-radioritmo.blogspot.com/2010/04/programa-88-23-de-abril-de-2010-dejad.html
Esta vez, dedico la sección a la nube del volcán de Islandia que casi me deja en tierra, y que me dio más de un disgusto...
Esta mañana me he levantado, poco nerviosa para lo que suelo ser yo antes de un examen (ya ha ido cambiando a lo largo de la mañana), y será el sol, pero hoy soy la mujer más feliz del mundo. Creo que también habrá influido que por los nervios el profe me haya dicho que no podía ponerme mucho, y me haya plantado un 23 (algo así como un 7 y pico). O haber estado tomando un capuccino con cacao en una terraza. O haber estado tirada en el Valentino leyendo las historietas de otro de mis profes, que para un libro interesante que nos mandan... El caso es que soy feliz, que eso es lo importante, ¿no?
Hoy hace ocho meses que llegué aquí por primera vez. Y la ciudad cada vez me enamora más, e incluso todavía me sorprende. Porque hoy, después de ocho meses, estoy viviendo mi primera tormenta. Alguna vez me lo planteé, cuando llueve, llueve de verdad, pero hasta hoy, nunca había visto un relámpago, nunca había escuchado un trueno. Hasta hoy. Supongo que ahora empezará a llover como acostumbra, y si eso pasa, tendré que posponer el plan de esta noche. No os creáis que iba a salir, a pesar de que sea jueves, la semana que viene tengo dos exámenes. Sólo pensaba subir al Monte Capuccino, porque haber subido cuando anochecía a las 6 de la tarde no cuenta...
Prometo que tengo ganas de actualizar. Pero como ya os he dicho, el lunes tengo un examen y el miércoles otro. Tengo que subir las fotos de Cuneo y Savigliano, de nuestras juergas (que ya tengo mi cargador para poder llevar la cámara a las juergas) y contar alguna cosilla más. Pero lo haré cuando tenga tiempo y ruben me lo permita...
Que no haya vuelto a casa por Semana Santa no significa que me tenga que quedar sin comer las tan deliciosas torrijas que por estas fechas engulle todo el mundo. Así que le pedí la receta a mi madre y, aunque no igual, casi casi me han salido como a ella. De momento sólo he probado las de vino (las de los tuppers) y por un momento me he trasladado a las semanas santas de mi infancia, cuando me hinchaba a torrijas de estas en el pueblo. Luego probaré las de leche (las del plato).
Me gusta decir las cosas como las pienso, moleste a quien moleste. No soporto la hipocresía. Y quiero cambiar el mundo.
Me gusta andar descalza por la playa, o por la hierba y pisar las hojas secas para ver cómo se rompen.
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*3 de enero 2014*
- *¿Queréis dejar de pasar ya la aspiradora?* - Abuelo, molesto.
- *Abuelo, lo hacemos por tu salud, para que no cojas el polvo de la casa...
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*Reservoir Dogs*
EE UU, 1992
★★★★✰
Un par de kilos de balas, esperemos que de fogueo. Sus correspondientes
pistolas. Algún que otro coche antiguo, no impo...