jueves, 11 de febrero de 2010

Retomando...

Entre exámenes y desganas varias, llevo prácticamente desde que volví sin actualizar el blog. Tampoco es que me hayan pasado demasiadas cosas, así que os contaré las más interesantes, y de las que me acuerde...

Lo primero, es que mi cargador de la cámara pequeña ha desaparecido, así que para las fotos de las juergas dependo de que los demás me las pasen. También de las fotos del tour que vamos a montarnos este fin de semana por Verona, Venecia y Padua... Su búsqueda ha hecho que mueva muebles, levante el colchón, y hasta que barra por debajo de la cama por si estaba camuflado entre las pelusas. Nada dio resultado...

Desde que volví sólo he salido un par de días de juerga, el primero hace dos sábados, cuando la mitad tiramos para un lado y la otra mitad para otro (¿pues no pretendían cobrarnos la salida en el millionaire, el sitio más snob y pijo de Turín?) después de haber estado en casa de Camino, Sara y Andrea. A la que por cierto, para llegar, Estre y yo sufrimos un pequeño suplicio: un listo había aparcado su coche en medio de la vía del 16, y la grúa tardó media hora en llevárselo. Después de todo aquéllo, perdimos el último 15 para irnos al centro, y tuvimos que pedir taxis. Y Sara, Andre, Estrella y yo tuvimos que ir del millionaire al murazzi andando. Y al llegar, nos encontramos con dos albanos viejunos que se nos acoplaron: Elvis, "como Elvis Presley", y "Me importa un" Bledi.

El martes pasado tuvimos el examen de arte. Si se le puede llamar examen... Lo importante: tengo un 27. Y el viernes, el de Racismo, para el que estaba de los nervios (incluso a punto de llorar) para que al final fuera un examen conjunto: "Hablemos del racismo en España". Nota: un 26.

Y para celebrar que ese fue mi último examen, Sara, Estrella y yo estuvimos en mi casa bebiendo y luego nos fuimos al Lapsus con Cris y su novio. Fue uno de los mejores momentos, hacía tiempo que no me reía tanto, y cayeron varias fotos-buhardilla en potencia...

Otra cosa que ha pasado en estas dos semanas es que me he dedicado a comprar billetes de tren impulsivamente. Para el viaje de este fin de semana.

Poco más he hecho. Ir casi todos los días a la mensa y a nuestras largas sobremesas de café. Y aprovechar el buen día que hizo el domingo para subirme al monte de los capuccini a hacer fotos de día (las dos veces que había subido, era de noche). Y allí descubrí lo que hay detrás de mi casa...

Algunas de las cosas interesantes que he hecho durante estas dos semanas seguro que se me olvidan. Pero mi memoria no está como debería, ya sabéis, demasiado tiempo estudiando...

Mi edificio es el tercero, entre los dos altos...

jueves, 4 de febrero de 2010

A un día de ser libre...

Tengo esto abandonado. Pero es que estoy de exámenes, y como ya dije en mi sección Pingüinerías y Pingüinadas, no suelen tener muy en cuenta eso de que seamos erasmus. O sí, pero no nos avisan hasta el momento del examen... El caso es que tengo ya una nota, un 27, y que mañana, en unas cuantas horas, todo habrá acabado hasta abril y yo seré libre. Así que mañana os cuento qué he hecho durante estos días, que aunque casi, no se ha reducido solo a leer el libro de Racismo...

sábado, 30 de enero de 2010

Estreno de Pingüinerías y Pingüinadas

Aquí tenéis el estreno de una sección dedicada al erasmus y a Turín en el programa de radio ¿Hay Alguien Ahí?

Supongo que no hace falta que diga que la sección es mía, ¿no?

Para escuchar pinchad en el link:

http://hayalguienahi-radioritmo.blogspot.com/2010/01/programa-78-29-de-enero-de-2010-cabras.html

martes, 26 de enero de 2010

¡Mi primera nevada en Turín!

Debería estar leyéndome un apasionante libro sobre las teorías racistas, pero estoy emocionada porque esta noche ha sido la primera vez que he visto la nieve en Turín. Los que ya la han visto otras veces, no quieren que cuaje ni nada parecido, pero a mí todavía me hace ilusión... Y como no estaba para nada inspirada para leer, me he cogido la cámara y me he ido a hacer fotillos. Aquí os dejo algunas.

Piazza Castello

Palazzo Reale

Piazza Castello

Piazza Castello (y el castillo, por fin, sin cartel gigante que lo tape)

Mis huellas

Piazza Vittorio Veneto

Estatua a Garibaldi

Al lado del río


A ver si mañana dura, y puedo hacer fotos de día...

viernes, 22 de enero de 2010

Sono ritornata...

Llevo casi tres días en Turín. Pero entre el cansancio del viaje (uno de esos vuelos que salen a las 6 de la mañana, esperar durante hora y media al tren en Milán intentando resguardarme del frío sin llegar a conseguirlo, y subir los cinco pisos con mis 15.5 kg de maleta y mis 9.5 kg de mochila de una sentada, ir hasta el Carrefú a comprarme un radiador y un secador de pelo y venir cargando con ellos, e irme hasta el Lidl a por provisiones para poder alimentarme, sin contar con que también coloqué toda la ropa que había dejado tendida (después de un mes, estaba seca) y que deshice la maleta), me dejaron sin demasiadas ganas de escribir el miércoles. Lo único que hice fue darme una ducha, con los dos radiadores puestos, y ahí se dio mi primera "desventura" del año: se fue la luz cuando estaba acabando de aclararme. Así que como buenamente pude, y a la luz del portátil, me puse el pijama y salí al pasillo con la toalla en la cabeza. Y aunque nunca me cruzo con ningún vecino, tuve que tener esas pintas para encontrarme con alguien. Y me comprendía, porque aunque no le entendí muy bien, dijo algo del contador... Pero eso fue lo más interesante que me pasó en todo el día, y a las 21:30 o 22:00 me fui a dormir, que falta me hacía. Y después de unas 15 horitas, me levanté con la intención de ponerme a estudiar. Y durante todo el día estuve buscando cosas más interesantes que mis apuntes: fui a imprimir los statini, salí a correr, me preparé algo de comer (pasta, después de un mes sin comerla), y cuando me quedé sin excusas, me puse con los apuntes... Todo para nada. Porque esta mañana, cuando he llegado al examen y me ha preguntado qué libro había leído, me he quedado loca porque las veces que le pregunté si había que leer algo me dijo que no, así que no he podido hacer el examen. Una más para abril. Después de eso he buscado cosas de provecho para hacer, como fotocopiar el libro de Razzismo, pasarme por el Lidl y hacer tiempo hasta que Estre me avisara para ir a imprimir y a la mensa. Luego me he recorrido de arriba abajo el Palazzo Nuovo buscando dónde tenía que dejar el trabajo de Arte que me ha ocupado todas las navidades, sin resultado, y me he venido a casa. Y aquí he pasado la tarde, en pijama, leyendo el libro, recogiendo un poco, echándome una minisiesta y escuchando el programa de radio esperando a que Lore me saludara (sí, si te llegas a olvidar te mato, pero como me has defendido, te perdono).
Y aunque sea viernes por la noche, mi plan es seguir leyendo un ratito, y verme alguna peli (todavía no he decidido cuál), que mañana pretendo madrugar para ir al mercado.

lunes, 18 de enero de 2010

Otra de despedidas

A dos días de volver a Turín, creo que la parte esa de mí que estaba como loca empieza a desaparecer. Y es que ahora me toca volver a despedirme de los que ejemquieroejem (de algunos ya lo he hecho) y viendo cómo ando de tiempo, me temo que de otros me voy a quedar con las ganas. Aunque quizás sea mejor, viendo que estas están siendo más duras que las de septiembre. Hace ya cuatro meses no fueron tan escalonadas, no tuve tiempo de pensarlo detenidamente, y además tenía curiosidad por saber qué me iba a encontrar allí. Ahora sé qué me espera: la gente que he ido conociendo allí, algunos a los que he cogido muchísimo cariño, y una casa helada. Y unos cuantos días sin ordenador que me haga compañía. Y la duda de si volveré antes de septiembre, y de cuándo y por cuánto tiempo será.

La otra vez no lloré con las despedidas. Esta vez, estoy haciendo lo imposible por contenerme. Aunque alguno ya ha tenido que sufrir alguna de mis lloreras... Pero de momento, parece que voy aguantando. A ver cuánto dura...

jueves, 7 de enero de 2010

Alargando las vacaciones...

Aunque tengo que confesar que una parte de mí está como loca por volver a Turín, la otra quería alargar unos cuantos días más las vacaciones en mi vida de hace tres meses. Creo que esta última es la parte que valora lo de vivir con gente, lo de tener calefacción y lavadora, y lo de no tener que subir 107 escalones cada vez que quiero entrar en casa...

Pero no ha sido nada de eso lo que ha hecho que cambie mi billete de vuelta. Ha sido que mi portátil ha tenido problemas, y hasta dentro de dos semanas no me lo devuelven reparado. Y como no hay ninguna invasión a la vista, y no puedo estar sin portátil en Turín, hasta el 20 de enero no vuelvo. Mientras tanto, seguiré disfrutando de la gente, de la calefacción, de la lavadora y del ascensor.